Hace poco, tuve una conversación con un compañero sobre las Becas que se ofertan por parte de las distintas Universidades en las que existe una Facultad de Biblioteconomía y Documentación. En aquella conversación se planteó la necesidad de las mismas y la importancia en la formación profesional y personal. Estuvimos los dos de acuerdo en señalar que esas becas son muy necesarias. Es evidente que la cuantía de las mismas no es muy alta (en general) y que se podría aumentar la misma, pero también hay que mirar la posibilidad que estas becas nos brindan para tomar un contacto más estrecho con los campos de actuación de nuestra profesión.
De igual forma, planteamos una objeción a estas becas. Creemos que han de dedicarse más para la investigación y para la participación en empresas.

Así, consideramos como positivo el proceso selectivo, la duración, la formación profesional, el desarrollo intelectual y personal y la relación con Centros en los que trabajan documentalistas, bibliotecarios, archiveros, etc.
Como negativo, lo dicho anteriormente, que las cuantías podrían mejorarse y que los campos de actuación deben ser mayores.

Aún así, os recomiendo encarecidamente que mientras estéis desarrollando vuestros estudios, optéis a estas becas.