El pasado día 19, una noticia me sorprendió de nuevo con respecto a la Wikipedia. A día de hoy, continúa la polémica. Yo no voy a ser quien defienda a Rebelión, pero si que he de manifestarme como ya hice hace tiempo.

Considero esencial que los usuarios sean quienes generen los contenidos y que, como dije, han de hacerlo con unas normas mínimas de civismo y ajustándose a la realidad lo máximo posible. Lo único que ha ocurrido es que ya se está jugando con la política y, amigo mío, con la política no se juega. En estos tiempos de lo políticamente correcto, tendencias como Rebelión no tienen cabida, por más que sus noticias sean más que acertadas -otras no- Y a eso estamos llegando. Señoras y señores, la tan manida Web 2.0 tiene un límite importante: la política. Unos en la Wikipedia dicen que Rebelion es imparcial y otros dicen que la Wikipedia lo es. ¿Quién tiene razón? ¿Importa qué alguien tenga razón?

Lo importante, desde mi punto de vista es que se están introduciendo variables peligrosas en la Web Social. Una Enciclopedia es lo que es, un compendio del saber. Hace muchos años, las Enciclopedias eran partidistas, imparciales y no contenían todo el saber. Ahora, gracias a Internet, entre todo el mundo que cree que tiene algo que aportar, se ha configurado la Wikipedia. La web 2.0 ha de darle del poder a los usuarios y los moderadores han de controlar que la veracidad y el respeto no se vean alterados. Lo único que ocurre es que todos hacemos política y esto puede afectar a la libertad y se usen como excusa la imparcialidad. La imparcialidad no es que el que escribe piense distinto de mi.

En definitiva, lo que trato de decir es que no porque una persona piense de una manera distinta a la que yo pienso, haya que eliminarla de un atril público como es la Wikipedia y escudarse, para ello, tras la imparcialidad.

Un Saludo